LIBROS: PEDRO PÁRAMO (***)
18 Mar 2010
Una de las novelas más populares de México y de las escuelas secundarias de nuestro país. La parejita fiel del Llano en llamas y curiosamente la única novela que el señor Juan Rulfo publicaría (extraño ¿no?). Data de 1955.
Juan Preciado es enviado a un pueblucho llamado Comala por su madre Doloritas que en agonía le pide ir en búsqueda de su padre, un tal Pedro Páramo. En su aventura Juan cae en la cuenta que aquel pueblo que parece muerto reboza de personajes, de historias y de… fantasmas.
Este libro parece contar más de una intención, pareciera que a medio camino el escritor Rulfo prefirió darle vuelta a la tuerca y desviar la narración del libro. Un cambio de ritmo constante y después definitivo que tumba de pronto al lector aventurero. La técnica narrativa es impresionante, diálogos breves pero contundentes, frases profundas en tan sólo una oración y las sensaciones más extrañas contadas en tres patadas. Un cuento lleno de metáforas mexicanas, con raíces de nuestro pueblo, con espíritu de nuestra gente. Como si hablara el abuelo de cualquiera de nosotros y con toda la verdad en la boca. Rulfo nos narra su historia entre susurros y apariciones, con saltos temporales y emocionales, pintada de surrealismo, de visión romántica pero cruda, poética y melancólica.
Usa narraciones distintas, personajes variados y situaciones diferentes, impresionante para la breve extensión del libro y quizás por lo mismo, y para muchos (a mi en lo personal) nos resulte difícil seguirlo y en más de una ocasión nos sintamos confundidos o perdidos en su lectura. Hay mucho para la interpretación personal, incluyendo su fantasmal final. Libro con un inicio de aventura y que se transforma sutilmente hacia un final retórico y subjetivo, sinceramente me quedo con la naturalidad de la primera parte. La segunda llega a parecer quizás pretensiosa. El detalle sobresaliente, la mención de la revolución mexicana en su faceta vil, mercenaria, tramposa y convenenciera digna de este Bicentenario (pero esa es otra historia). Un libro que hay que leer.
Para los que busquen más parece ser que hay algunas versiones cinematográficas de Pedro Páramo, la de Carlos Velo de 1966, José Bolaños de 1976 y Salvador Sánchez de 1981. Siendo la más popular la primera con John Gavin e Ignacio López Tarso. Por ahí se dice que el director español Mateo Gil está haciendo su propia versión con Gael García, habrá que ver como les queda.
Este librito vio la luz en 1975 y Alfredo Granguillhome, el escritor del mismo, no se hizo muy famoso que digamos, y extrañamente no sé porque. Su libro es una recopilación de cuentos con un tema en común “el mundo indígena”. Cuentos amables y muy breves narrando aventuras sencillas, pero en todos los casos, concluye con duras, chuscas e interesantes lecciones. Nos toparemos con campesinos, revolucionarios, brujos, alfareros, aves misteriosas, dioses antigüos, dialéctos y leyendas antiquísimas. Un libro con el número de cuentos necesario y las palabras adecuadas para envolvernos con su entorno y con sus situaciones, una lectura cómoda, un libro que es una agradable compañía. Incluso me atrevería a llamarlo la “Canasta de Cuentos Mexicanos 2″ y creánme que desafía en mucho a la misma obra de Bruno Traven. Un librito que serviría perfectamente como guía del “cómo escribir grandes cuentos breves”.
¿Quién no ha escuchado hablar alguna vez del Dr. Jekyll y Mr. Hyde?
Curiosamente un Alemán es uno de los escritores más entrañables de cuentos sobre México. Bruno Traven originario de Alemania fue novelista y activista político partidario del anarquismo. Esto lo lleva a huir de su país y establecerse en México, en Tampico, luego en la Ciudad de México y termina enamorándose de Chiapas, tomándole cariño al estilo de vida de los indígenas. De sus experiencias es que escribe Canasta de Cuentos Mexicanos.
La verdad estaba reacio a leer este libro. Eso de saber que es un Best Seller y verlo venderse como pan caliente si que desalienta. Pero finalmente me atreví. Dan Brown, el autor de la pieza, (nótese el tamaño de su crédito en la portada, pretensioso ¿no?) nos repite la dosis del exitoso “Código DaVinci” y con ello las mismas fórmulas que le resultaron un triunfo. En este nuevo libro encontramos aventuras y hasta personajes a calca del dichoso “Código”, y en términos generales se nota que Brown sabe que se realizará rigurosamente una película de su libro y por ello pone al protagonista Tom Hanks, perdón, a su personaje Robert Langdon en situaciones a límite. ¿Que si entonces vale la pena leerlo?, me parece que si, aún así Brown hace gala de su excelente narración y de su maestría con el suspenso, y consigue que su obra sea algo extremadamente adictivo, difícilmente haremos una pausa para comer apenas. Además encontraremos un sin fin de datos “misteriosos”, históricos y científicos que hacen de este libro algo discretamente didáctico haciendo énfasis en la simbología y secretos de las logias masónicas. ¿Qué que demonios es un masón? Averígüelo leyendo esta aventura, porque eso es a fin de cuentas: una intrépida y arrolladora aventura. Recomendable.
Ustedes saben lo que dicen “un clásico que no te debes perder”, y esta vez tienen razón. Una historia épica con la que muchos nos identificaremos, en donde un anciano cazador de peces (pescador, le llaman) lleva una racha negativa y desafiando la edad, su suerte y a la misma naturaleza, se hace a la mar para luchar con todo aquello que se ponga en su contra. Un relato justo, con los personajes y hechos necesarios, natural, fluido sin ninguna exageración y a la vez cautivador. Que si a alguien se le nota el oficio al escribir sin adornos sobrados de esos que levantan bostezos, es a su autor Ernest Hemingway. Además la misma historia es una parábola de la dura vida, y del rey de los deportes, el béisbol y el gran Joe DiMaggio (contradiciendo a aquellos que piensan que los listos odian los deportes). Con esta obra hecha para la revista Life, este fulano ganó el Pulitzer, el Nobel y de pilón el Oscar con una película en 1999.