Tenía años buscando la versión cinematográfica de “Twilight Zone” mejor conocida en México como “La Dimensión Desconocida” y como seguidor y adorador de la serie me entusiasmó tener al fin en mis manos esta película de 1983 que rinde tributo a la vieja serie de los años 50 y que inspiraría el regreso de la misma con aquel relanzamiento de la saga en los años 80. Esta película  se conforma por 4 historias distintas:

1. Un veterano de guerra expresa su discriminación racial en una noche de bar. A partir de ello comienzan a experimentar la ley del karma y el racismo en carne propia. Esteralizada por Vic Morrow (el legendario Sargento Saunders de la serie Combate) es un segmento muy “políticamente correcto” sobre los judíos, la raza negra y el valor de la tolerancia.

2. Un extraño anciano es el nuevo huesped del asilo y trata de convencer a sus habitantes de “el niño que llevan dentro”. Este segmento es dirigido por Steven Spielberg notándose a grandes luces su estilo exageradamente mágico, complaciente y “de mensaje” para las buenas conciencias.

3. Una joven maestra entabla una “inocente” amistad con un misterioso niño. El jovencito parece atemorizar  y someter bajo una extraña influencia a los miembros de su familia. Protagonizada por una joven y bella Kathleen Quinlan, esta tercer historia intenta ser terroríficamente inocente, pero sin aguantar el rigor del tiempo cae en el absurdo. Tiene su parodia en el Especial de noche de brujas de los Simpson Bart’s nightmare.

4. Un nervioso y paranoico escritor viaja a través de una atormenta en un avión. Entre sus ataques de ansiedad afirma ver por la ventanilla del avión, una terrorífica criatura. Este es sin duda el mejor segmento de la película por mucho, y resulta ser un remake del capítulo más popular de Dimensión Desconocida escrito nada más y nada menos que por Richard Mathenson, “Pesadilla a 20,000 pies” es un ícono de la serie de los 50 (por cierto, protagonizada por William Shatner) y su adaptación en esta película tiene quizás un misterio y encanto inferiores que la original, pero mucho mayor dramatismo y ferocidad.

En resumen esta película intenta guardar la esencia que ha hecho especial esta gran serie de suspenso y terror, pero desgraciadamente se queda sólo en eso, —en el intento—. Sus historias esta vez  abogaron más por la magia y el romanticismo, que por el misterio y el horror. A pesar de contar por ahí con el guionista Richard Mathenson y con Dan Arkroyd como anfitrión, nunca alcanza a despegar, quizás el único que se salva y que vale la pena es como dije, el último segmento, por cierto, parodiado también en los Simpson con Terror at 5 1/2 feet. Ni modo, buena idea hacer una película de la saga, pero no fue una buena producción y cualquier capítulo de la serie original es mucho mejor que este largometraje. Película sólo para fans.

Para finalizar un dato extraño. Vic Morrow y dos niños vietnamitas, Myca Dinh Le y Renee Shin-Yi Chen, perdieron la vida en el rodaje de esta película, el cual ha sido sin duda, uno de los peores accidentes fílmicos de la historia. La leyenda cuenta que la película estaba terminada, pero que los productores descontentos con el final del primer segmento, exigieron filmar un final diferente. Se citó de nuevo al actor Morrow a los estudios y cuando grababan el nuevo desenlace en medio de una “Guerra de Vietnam” un helicoptero realizó una mala maniobra decapitando al actor y aplastando a los niños, matándolos al instante. ¿Qué no es posible?  —Todo es posible en la Dimensión Desconocida—.

cruising-al-pacinoEstá película no intenta hacer una denuncia del mundo homosexual. Tan sólo es una historia de un segmento que no es representativo del todo.

Con esta advertencia empieza Cruising película de 1980 protagonizada por un joven Al Pacino quien interpreta a un policía de New York con ansias de destacar en la corporación por lo que se arriesga a penetrar en el mundo sadomasoquista del leather homosexual en la búsqueda de un asesino psicópata quién suele masacrar al amante de ocasión.

Cruising es el término que se usa para describir los encuentros homosexuales de ocasión que se pueden tener en lugares públicos y por otra parte también significa patrullar, mejor título no pudo haber tenido esta cinta. Una película que a todo director le gustaría dirigir por las posibilidades en puerta y más contando con un actor de primera. Esta película de 1980 levantó ámpula en su momento, algunos la usaron para señalar y satanizar a cualquier gay vecino y otros, lucharon rabiosamente contra ella, “ofendidos” por la temática de la cinta. Y no se trata simplemente de un guión oportunista para simplemente atraer taquilla por el morbo del asunto, la película retrata muy bien aquel “rudo” sector del agresivo machismo gay, sus curiosidades estrafalarias y el arsenal de sus juguetitos sexuales. También es una gran cinta de suspenso, exponiendo encrucijadas detectivescas, corrupción policiaca, tabúes sociales, presiones psicológicas y alteraciones emocionales, matizando claramente que aunque se pueda ser heterosexual u homosexual la conducta finalmente la dicta el individuo y sus valores. Una buena película hasta el final.

MECHANICAL MECHANICAL

Esta es la historia de un veterano de su profesión cuya carrera viene en picada. Al tratar de sobrevivir tendrá que prestarse a situaciones que él puede considerar poco honrosas. Las circunstancias de la vida lo ponen frente a una segunda oportunidad con una mujer, para ser el esposo y el padre que nunca fue. ¿Logrará este hombre sortear las pruebas, superar sus vicios, sus temores y conquistar la vida?

Para matar dos pájaros de un tiro. Me sorprendió encontrar dos películas recientes con un guión casi a copia y con circunstancias harto parecidas.

La primer película es El Luchador (2008) con su personaje central el gladiador del pancracio Randy “The Ram” quien busca revivir su fama de luchador superestrella de los años 80. El personaje es interpretado por Micky Rourke y le valió una nominación al Oscar como mejor actor al igual que su coprotagonista Marisa Tomei como mejor actriz.

La segunda película es Crazy heart (2009) con su personaje central del músico de countryBad Blake” quien busca revivir su fama musical en los grandes conciertos sureños. El personaje es interpretado por Jeff Bridges y le valió ganar el Oscar como mejor actor y una nominación a su coprotagonista Maggie Gyllenhaal como mejor actriz.

Ambas películas están muy bien rodadas y bien actuadas. La primera con una cámara móvil que sigue al luchador en todo momento le da un toque muy cercano de realismo y acción (casi casi un documental). La segunda tiene tomas atractivas de amplias panorámicas y ambientes bohemios. Ambas tienen un buen soundtrack, El luchador con rolas de metal y Crazy heart con excelentes composiciones country (uno de sus puntos más fuertes).

Es increíble también como a la academia hollywoodense le encanta este tipo de historias de drama y superación personal y lo complaciente que es con sus premios Oscar a quien le toque interpretar un papel así. ¿A caso otro tipo de propuestas no tienen importancia, y sólo es una gran actuación o una gran película cuando sufre algún veterano, un niño o una gordita? En este caso ambas producciones son buenas y bastante entretenidas pero nunca llegan a ser las genialidades que se pregonan, a tal grado que como ven, se hicieron dos películas con la misma historia. Ya simplemente elijan a su héroe caído ya sea en forma de luchador o de músico vaquero country.

texasCon el pretexto de restaurar la tumba profanada de su abuelo, Sally y su hermano Franklin se dirigen a un pueblucho de Texas a bordo de una Van con un grupo de amigos para pasar el fin de semana en la vieja y abandonada cabaña familiar. Sin esperarlo pronto se encontrarán inmiscuidos con una serie de extraños personajes que parecen ser una familia de psicópatas. Uno de ellos por ejemplo, usa una sierra eléctrica y una máscara de piel humana. Le llaman Leatherface.

Esta película y sus secuelas están inspiradas en los crímenes del psicópata norteamericano Ed Gein,  que a mediados de los 50 fue capturado después de profanar tumbas y masacrar personas. Se le encontraron en su habitación miembros descuartizados, cráneos y utensilios hechos con piel humana, como chalecos, cinturones y un rostro humano que usaba como máscara y que lo haría famoso. De ahí que varios directores encontrarían inspiración en él, como Hitchcock para realizar Psicosis o Jonathan Demme y su Silencio de los inocentes.

Hoy en día películas como La masacre de Texas pueden parecer comunes y hasta necias repeticiones: El clásico grupo de jóvenes calenturientos que se van a la cabaña más apartada del mundo sólo para ser descuartizados por el psicópata en turno. Pero atención, en aquel año de 1974, este tipo de película ni siquiera existía. La masacre de Texas fue la primera de su género y la que puso de moda poner a correr a una chica con un asesino serial a cuestas. Tobe Hooper fue el director de esta obra de suspenso, terror y gore, mostrando un derrame de sangre, locura y desesperación. Una película crudamente rodada, que le da quizás un realismo involuntario y mucha naturalidad gracias a sus novatos y principiantes actores. Los locos de esta película si que son desagradables y ni siquiera tuvieron que ser maquillados. Realidad pura.

Esta película (junto con Psicosis) hizo leyenda a los psicópatas. Leatherface o Cara de cuero, tiene toda una identidad, una personalidad horrorosa, un tipo con retraso mental, un arma escalofriante —su inseparable sierra eléctrica— y su sello personal —su máscara de piel humana—. Después de Cara de Cuero vendrían burdas y torpes imitaciones (aunque superclásicas) como Jason Vorges de Viernes 13, Freddy Krueger de Pesadilla en la calle del infierno o Michael Mayers de Halloween.

Para los que busquen más y simpaticen con la onda gore y las corretizas con la sierra eléctrica; se han rodado toda una serie de secuelas y adaptaciones (que ninguna de ellas ha alcanzado a su original). La matanza de Texas 2 dirigida también por Tobe Hooper, abarató a su propio Leatherface. La masacre de Texas 3: Leatherface simplemente explota al personaje sin ningún guión inteligente. Y La Masacre de Texas 4 “La nueva generación” (en serio, así le pusieron) es malísima a pesar de contar con una Renée Zellweger y un Matthew McConaughey adolescentes. Así que sólo si son fans de las tripas al aire, véanlas bajo su propio riesgo.

Las que si salvan, (curiosamente) son los remakes de este nuevo siglo. En 2003 se hizo un refrito de la original y vaya que les quedó decente. Consiguieron un Leatherface tenebroso con una máscara más horripilante que la de su original e hicieron más sólido al personaje del tío de la familia convirtiéndolo en un aterrador sheriff (interpretado por el escalofriante Ronald Lee Ermey) que gusta de torturar jóvenes y acosar señoritas, —bien enfermo de la cabeza—.

En el 2006 apareció la última de la serie, siendo una precuela que explica para los fans como nació el podrido de Leatherface y como el desgraciado se hizo de su primera mascarita ¡De locos!

De pilón una rolita de los Ramones que como buenos adolescentes de los años 70, vieron la película original y se les ocurrió componer la descabellada Chain saw.

Así que ya lo saben, si quieren ver a la madre de los psicópatas, no se pierdan La masacre de Texas, aquella vieja versión original de 1974.

500daysofsummer_001Se trata de una comedia romántica, que nos dicen “no es una historia de amor”. Tom es un chico “creativo” que labora en la edición de tarjetas de felicitación y conoce a Summer una guapa chica que gradualmente le parece perfecta. Poco a poco Tom va descubriendo que detrás de la perfección se esconde el rostro tenebroso de lo perecedero y que el amor trae su respectiva dotación de sufrimiento.

Como se mencionó, esta película intenta “no ser una historia de amor” y a pesar de ser una comedia romántica, tiene la firme intención de desmarcarse de los clichés del corazón abusados por Hollywood (y de los que Julia Roberts y sus odiosas películas tienen gran culpa) e intenta hacer un planteamiento novedoso, esta vez bajo la perspectiva y la visión de un hombre. ¿Escapa entonces del cliché y consigue la originalidad? me parece que no del todo, y es que a fin de cuentas estas “producciones del amor” pretenden darle a la audiencia el ánimo que siempre esperan. Por eso difícilmente podremos ver una comedia romántica narrada con la veracidad que la realidad exige.

De cualquier modo está película si cuenta con elementos valiosos y diferentes a las de su género, un mayor realismo, un humor notablemente más maduro e inteligente, una narración excelente (mis felicitaciones al editor del film), una gran actuación de Joseph Gordon-Levitt, efectos gráficos lindos y quizás lo mejor de todo un soundtrack más que disfrutable (Smiths, Pixies, Regina Spektor, Doves, Carla Bruni, Simon & Gradfunkel, ¡vaya!). 500 días de verano es una película con mucha gracia y tengan por seguro que tarde o temprano uno acabará por identificarse con alguna secuencia de la misma.

cartas_desde_iwo_jima_1previewAlgunos mencionan esta película como la secuela de Banderas de nuestros Padres de Clint Eastwood, pero la verdad es que no es otra cosa más que su complemento. No es una segunda parte, sino la otra cara de la moneda de la batalla de Iwo Jima, aquella cruzada sangrienta de la Segunda Guerra Mundial librada entre norteamericanos y japoneses por la mencionada isla y  la supremacía del monte Suribashi. Si en Banderas de nuestros padres Eastwood nos retrata el padecer de la infantería americana por conquistar las costas de la isla, es ésta película, nos cuenta el infrahumano sufrimiento y el gigantesco sacrificio que hizo la resistencia japonesa por no perder Iwo Jima. Con limitado armamento, con escasos víveres y un menor número de hombres lograron causar a los norteamericanos mayores bajas que las suyas.

La película es desoladora y un gran escaparate para conmoverse y aterrorizarse ante los códigos de honor y la inmolación de la milicia japonesa, además de proyectar las ansiedades universales del hombre, la añoranza de la patria, la familia y la paz. Esta película es tan realista como su producción hermana, rodada por completo en japonés y con actuaciones soberbias de Ken Watanabe y Kazunari Ninoyima, podremos presenciar exactamente los mismos ataques, las mismas escenas y hasta los mismos personajes que aparecieron en Banderas de nuestros padres pero está vez contemplados desde el ángulo visual de la trinchera japonesa, complementando de maravilla los detalles narrativos de ambas películas.

Si Banderas de nuestros padres era recomendable Cartas desde Iwo Jima es una gran obra cinematográfica que no hay que perderse.

flagsLa Segunda Guerra Mundial si que da para muchas películas. ¿Porque se ignorará a la Primera, conocida también como la Gran Guerra? Bueno, esa es otra historia, pero en ésta el director Clint Eastwood nos presenta su visión sobre la batalla en la isla de Iwo Jima librada en 1945 por Estados Unidos y el Imperio Japonés. Ésta era una isla de miserable talla y nula riqueza natural, pero de importante valor táctico ya que se trataba de verdaderas tierras japonesas y los norteamericanos pretendían establecer ahí su centro de operaciones. Ambos países pujaron un alto precio por la posesión de la isla entablando una de las batallas más sangrientas de la historia. Pero la película se centra en su hecho más famoso: la fotografía tomada por el periodista Joe Rosental en la que un grupo de marines estadounidenses posa heroicamente la bandera de su país, conocida como “Raising the flag” (y con la que Rosental ganaría el Pulitzer).

Eastwood nos explica en su película con ojo crítico, como aquella simple y mal tomada fotografía se utilizó con diversos fines mediáticos, populacheros y económicos para convencer a todo un país del sacrificio individual y social para pelear una guerra. Nos cuenta como acontecieron una serie de confusiones con respecto a a ella, hechos que más tarde eran imposibles de ocultar  y como las mentiras tuvieron que fluir para respaldar una supuesta victoria. Además, la película está excelentemente filmada, hace una mezcla narrativa de la campaña publicitaria combinada con los recuerdos de los soldados en el frente en unas secuencias de batalla impresionantes. Sin grandes actores pero con una buena historia, Eastwood concibió una gran obra bélica para los coleccionista de warfilms y de pilón el mismo Clint se avienta el soundtrack de la pelí, ¿algo más? Vean Banderas de nuestros padres, (horrorosamente llamada en México La conquista del honor); y piensen ¿Es válido mentirle a tu nación en tiempos de guerra?

fotoJamás había visto nada del director sueco Ingmar Bergman, pero dado que esta película se trata de éxito renombrado me animé a verla. La cinta está ambientada en la edad media, aquella época oscura en que la razón vivía a la sombra y reinaba la fantasía y las suposiciones como meras interpretaciones. Un caballero cruzado intenta volver a su devastado terruño invadido por la peste, esforzándose por entender los misterios de la vida y los conflictos personales con el siempre misterioso dios. Entre aquella curiosidad se encontrará cara a cara con la muerte retándose a una partida de ajedrez, que se desarrolla durante toda la película intercalándose con su propia interacción con muchos otros personajes, reconociendo, la mentira, la traición, la inocencia y la alegría.

La película se realizó en 1957 y es notable en ella el candor e inocencia del estilo cinematográfico de aquellos años (y por lo tanto también libre de vicios actuales), tiene un atractivo y misterioso toque surrealista, además de una encantadora fotografía y un planteamiento y desarrollo novedoso para su tiempo y por lo mismo, a veces parece sentirse un tanto vaga.

¿Podrá este hombre, nuestro campeador, encontrar sus respuestas y vencer a la muerte? Vean el séptimo sello.

matchpoint1El match point es en el tenis el punto de partido. Aquel que dará el triunfo a un tenista y por supuesto, la derrota al contrario. Excelente título para esta película de Woody Allen, en la que un jugador retirado de tenis irlandés comienza a inmiscuirse de manera inocente en las esferas de la aristocracia británica, y poco a poco se dará cuenta que todos aquellos lujos que empieza a conocer son precisamente los que más deseaba y sobre todo los que ambicionaba para elevar su posición. Todo parece marchar bien hasta que en la familia inglesa con la que se inmiscuye, encuentra a una mujer con ideales tan fuertes como los suyos, y de pronto, se encontrarán batiéndose en un duelo de supervivencia hasta llegar a su propio Match Point.

Para aquellos que no conocen el trabajo de Woody Allen esta película es una gran oportunidad para comenzar a hacerlo, tan así que, la crítica la calificó como la mejor película de Allen en los últimos 15 años. La curiosidad, primero, la intriga después, y finalmente, la desesperación del “con melón o con sandía” están plasmadas magistralmente, llevándonos con incertidumbre hasta el final de la película. Excelente guión y gran actuación de Jonathan Rhys-Meyers, quien consigue lo imposible, hacer olvidar un poco a la lucidora Scarlett Johansson.

¿Que determina tu destino? ¿Tus ambiciones o la pura suerte? Una película muy recomendable.