black-christ¿La segunda venida del mesías? Ya ocurrió. Lo que pasó claro, es que nadie se enteró porque fue irrelevante. José y la jovensísima María llegaron a una miserable clínica a punto de dar a luz, la congruencia de la divinidad así lo dictaba. Pero sucedió que el único doctor de guardia no estaba de humor para atenderlos, el tipo estaba con las enfermeras del hospital brindando por la cercanísima navidad (era 24 de diciembre, por la noche, ¡imagínense!) y olvidó a María en una sucia sala de espera. El mesías nunca pudo salir, el producto murió y con él la joven madre. A José inconsolable lo llevaron a prisión acusado de descuido, ineptitud y hasta de supuesto maltrato familiar, vaya como siempre él tuvo que pagar todas. Murió meses después encerrado en la cárcel.

Así aconteció aquella navidad del año 2000. Quizás, si lo pensamos, todo sucedió de nuevo aunque con sutiles diferencias, como sea, el joven Jesús volvió a ser sacrificado, sólo que esta vez nos perdimos de su interesante mensaje, ustedes que opinan, ¿habría proclamado lo mismo? Ánimo, la tercera es la vencida.

crucifijoCuando movía cajas y maletas para marcharme de casa, mi madre con seriedad me entregó una sola cosa. El crucifijo guardián, aquel que pendía de un clavo. Con él iban instrucciones, simples pero importantes y con ello beneficios. Mi madre me explicó todo, ella me lo advirtió: “pues así como el mal y los demonios se alimentan del miedo, el cristo vive por pura fe”.

      Fingí tomarlo con respeto y por pura obligación lo colgué en el muro de mi nuevo hogar.

     Hoy, estoy desesperado y hundido en la miseria. Me han despedido del trabajo, mi mujer marchó con mi amigo y mi salud está frágil como florero roto. Con profundo dolor me arrastro hasta el muro del crucifijo, y con torpeza uno mis manos y me pongo de rodillas, pido clemencia, comprensión y paz, pido soluciones como cualquier creyente más. Pero no hay más que silencio y una profunda ansiedad, desolado abro los ojos, y con temor infinito constato al acercarme lo que más temía. Mi falta de fe fue prolongada, el cristo de mi pared hace años que murió.


Fabulosos Cadillacs - Padre Nuestro