Ilustrando para la revista Contenido y en particular para la Tía Alma. Soy su fan, como me gustaría ser seducido por ella, ¡me encanta! guapa, inteligente, con sentido del humor y un estilo de moda sobrio y sexy. ¡Ah si! tiene su twitter si gustan seguirla @Tia_Alma
Viñeteando para McGrawHill y su libro Economía Mexicana: Parece que la deuda externa actual oscila entre los 120,000 millones de dólares y cada mexicano (sea chico o sea grande) debe algo así como 25 mil pesos. ¿Qué si se necesita un cambio de rumbo? ¡Ahí ustedes sabrán!
¿Qué el mes de mayo ya se termina? No importa, si aún lo quieren, encontrarán en su puesto de periódicos favorito el más reciente número de Playboy y ahí dentro, ésta participación de un servidor para ilustrar un interesante debate sobre Ernest Hemingway y su cuento “El gato bajo la lluvia”. Ah! ¡Qué buen cuento!
Abril todavía no se acaba, así que si corren a su puesto de periódicos todavía alcanzan la Playboy del mes, en donde aparece un dibujito mío ilustrando un interesante artículo de Adán Medellín sobre Mwambutsa IV. ¿Qué quién es ese tipo? Ni yo lo sabía. Pero era un negrito rey de Burundi que se dio vida de verdadero Playboy. ¡Vayan por ella!
Comenzando con los festejos Bicentenarios ilustrando a los héroes patrios. Aquí el turno de Morelos para el interesante artículo “Morelos, el caudillo” de la revista Contenido #563, ¡pídanla a su voceador!
Ilustrando visiones sobre el Londres clásico del siglo XIX. Mister Hyde el alter ego maligno del Dr. Jekyll.
¿Podían haberse conocido Mr. Hyde y Jack el destripador?
Jack the ripper, fue un asesino serial cuyos crímenes comenzaron en Londres por el año de 1888. Se le adjudican 5 asesinatos, y un descaro total hacia Scotland Yard (policía londinense) enviándoles misivas y partes de sus víctimas por correo. Su modus operandi era el de degollar a la persona, mutilar el sexo de sus víctimas (mujeres prostitutas) y regar los intestinos dibujando con ellos formas extrañas. Nunca se supo la identidad de Jack y jamás fue capturado.
Existe una gran lista de sospechosos que se dice eran Jack el destripador, en la que curiosamente encontramos a Lewis Carrol autor de Alicia en el país de las maravillas. Se dice que Carrol desparecía las noches en que los crímenes se ejecutaron, y que su poema Jabberwocky es una confesión en clave de sus crímenes.
Otro dato curioso que se cuenta, es el de Arthur Conan Doyle escritor y creador del célebre Sherlock Holmes. Se dice que Conan Doyle colaboró en las pesquisas y deducciones de la policía, y que hasta propuso una investigación dactilar la cual fue desechada (en aquel entonces no existía el análisis de huellas digitales). Lo más extravagante del asunto, es que el escritor argentino Juan Jacobo Bajarlía menciona en su libro Historia de monstruos que en un viaje a Londres encontró un libro apócrifo escrito por Robert Louis Stevenson (el autor de Dr. Jekyll y Mr. Hyde), en donde el escritor narraba con argumentos y lujo de detalles los crímenes del destripador, pero llamándolo con el mote de “Jek the ripper”. El argentino deduce que Stevenson conoció al verdadero Jack en persona y que siempre supo su identidad y de quien se trataba en realidad. En aquel entonces, cuando Jack asesinaba prostitutas, las salas de Londres exhibían la puesta teatral de Dr. Jekyll y Mr. Hyde.
¿Qué tendrán estas criaturas ya sean ficticias o reales que siguen seduciendo con su maldad aún sobre el paso del tiempo? ¿Hasta dónde llegaba la ficción y comenzaba la verdad? Otra curiosidad. Habían pasado 8 años de que Stevenson había escrito Dr. Jekyll, cuando una tarde destapando una botella de vino, le atacó un derrame cerebral. En el momento, después de quebrarse la botella contra el piso, Stevenson como si de mera tranformación química se tratara, pedía ayuda diciendo que su rostro estaba cambiando. ¿Víctima de su propia imaginación? Poco después el escritor fallecería.
Apareciendo ya desde principios de marzo en el número 89 de Playboy que trae este mes encueradita a Tara Reid y a un servidor… ilustrando el cuento La noche de la rata, que nos narra el destino a la Else Worlds (los fans de cómics entenderán) del pordiosero “Ratman” y el travestismo del “Chico Ma-ra-vi-llassss”. A comprarla.
Dibujando a David Bowie para ilustrar el cuento de Jorge Sosa Lo que se necesita.
David Bowie es conocido como David Robert Jones, El Camaleón, El Duque Blanco, Mayor Tom y Ziggy Stardust. Bowie quien viajara al espacio mucho antes que Armstrong. Amigo, compañero e influencia de aquellos que valen la pena, Bowie era el que admiraba a Bob Dylan, se besaba con Lou Reed, se drogaba con Iggy Pop, cachaba a su esposa Angie con Mick Jagger, escribía con John Lennon y hacía dúos con Freddy Mercury. Bowie era el folk, el rocker, el glam, el electro, el dance y hasta el actor. Bowie siempre ha sido música, no hay década musical sin su presencia y su influencia. Seguro que en esta década habrá de aparecer una vez más y seguro que lo hará por siempre.
Haciendo viñetas para el libro “Computación Popular“ de McGrawhill. Aquí una del usuario y su equipo protegido contra los virus de la red. La pregunta que se me ocurre es ¿un firewall le resta sensación a nuestro equipo en sus “conectadas”?
Si quieren echar un ojo a mis ocupaciones (o preocupaciones) les recomiendo (e instigo) a comprar el número 87 de Playboy México para aventarse las ilustraciones del cuento “Hacia la costa sueca”, hechas por este quien les escribe. Además de hacerse claro, del arsenal de fotos de las conejitas. Cómprenla por que se acaba, ¡es la del mes de enero!