libro-indigenas2Este librito vio la luz en 1975 y Alfredo Granguillhome, el escritor del mismo, no se hizo muy famoso que digamos, y extrañamente no sé porque. Su libro es una recopilación de cuentos con un tema en común “el mundo indígena”. Cuentos amables y muy breves narrando aventuras sencillas, pero en todos los casos, concluye con duras, chuscas e interesantes lecciones. Nos toparemos con campesinos, revolucionarios, brujos, alfareros, aves misteriosas, dioses antigüos, dialéctos y leyendas antiquísimas. Un libro con el número de cuentos necesario y las palabras adecuadas para envolvernos con su entorno y con sus situaciones, una lectura cómoda, un libro que es una agradable compañía. Incluso me atrevería a llamarlo la “Canasta de Cuentos Mexicanos 2″ y creánme que desafía en mucho a la misma obra de Bruno Traven. Un librito que serviría perfectamente como guía del “cómo escribir grandes cuentos breves”.

6417¿Quién no ha escuchado hablar alguna vez del Dr. Jekyll y Mr. Hyde? Robert Louis Stevenson fue el creador de esta obra reconociendo y exponiendo con maestría la dualidad del ser humano. Stevenson nació en Escocia y publicó su obra hacia finales del siglo XIX, era versátil con sus ensayos, cuentos y novelas cortas y todo un maestro para crear suspenso. Encanta con sus escenarios fríos, con sus noches de faroles, bruma espesa y veladores sombríos. Con su obra maestra Dr. Jekyll y Mr. Hyde crea una historia legendaria de intriga y misterio, manteniendo al lector sumido en una atmosfera de confusión y de amenaza diabólica. Una obra de investigación detectivesca en donde va develando pistas hasta encontrar una sorprendente y oscura dualidad que desnuda al hombre como lo que es: un amasijo de bondad y de maldad, creador y destructor, un equilibrio vacilante capaz de hundirse y perderse en los extremos. Si bien este concepto es viejísimo, Robertson es el primero en popularizar un personaje con estas características y crear un clásico para el mundo, gracias a Jekyll y Hyde tenemos a Hulk, Gollum, Saga de Géminis,Two Face y Ranma 1/2.

Como regalo adicional, esta edición publicada por editorial Byblos nos guarda otras 3 historias de misterio que fascinarán a los seguidores de cuentos de horror, de calidad tal, que atraparían al mismísimo Allan Poe. Una edición muy recomendable:

EL CLUB DEL SUICIDIO. La historia de un par de amigos de abolengo que urgidos de emociones fuertes se adhieren a un extraño y subterráneo club, cuyos miembros están obligados a matar o morir según se les requiera. El club de la pelea es para nenas ante el club del suicidio.

EL DIABLO DE LA BOTELLA. Una misteriosa botella contiene atrapado a un terrible demonio que concede un sin número de deseos, pero como toda entidad diabólica hay un alto precio a pagar por sus favores.

OLALLA. Un militar retirado buscando sanar su espíritu se hace huésped en una misteriosa y alejada casona en las montañas. Sus anfitriones son una extraña familia en decadencia que roza con la locura. Estos guardan una serie de oscuros secretos, entre ellos la misteriosa belleza de la cautivadora Olalla.

EL EXTRAÑO CASO DEL DR. JEKYLL Y MR. HYDE. Un abogado de nombre Utterson se encuentra sin desearlo, atrapado en el misterio de ciertos crímenes brutales cometidos en las tenebrosas calles de Londres. En sus pesquisas debe reconocer para su horror, que su amigo el respetable Dr. Jekyll está enredado en el misterio.

Para los que busquen más, hay una serie de películas sobre esta obra o que se basan en la misma. Las más notables o clásicas:

  • La de 1932 con el Hyde más famoso por Fredrich March.
  • La de las “estrellas” de 1941 con Spencer Tracy y la dulce Ingrid Bergman
  • La curiosa y chusca de 1953 con Boris Karloff sumándose un monstruo más a su colección de interpretaciones
  • La novedosa, Mary Reilly con Julia Roberts y John Malkovich
  • La hollywoodense Liga  Extraordinaria en donde Dr. Jekyll forma parte de un novelesco grupo de superhéroes al lado de Tom Sawyer, Dorian Gray y Capitán Nemo
  • La maravillosa animación de 1985 que no duda en retratar la malignidad de Mr. Hyde.
  • http://www.youtube.com/watch?v=iCg7Stps1yo

  • Además para los fans de la ola de series de televisión la BBC estrenó su versión actualizada Jekyll en el 2007 protagonizada por el aterrador James Nesbitt quien en la trama es el último heredero del Dr. Jekyll y busca desesperadamente proteger a su familia de su personalidad bipolar.
  • Finalmente un clásico de clásicos. ¿Quién no recuerda la tribulación y sufrimiento del pobre Silvestre cuando Piolín (o Tweety) se hace de la fórmula del Dr.Jekyll? Una de las mejores parodias.

vga_vicoli_-_el_simbolo_perdidoLa verdad estaba reacio a leer este libro. Eso de saber que es un Best Seller y verlo venderse como pan caliente si que desalienta. Pero finalmente me atreví. Dan Brown, el autor de la pieza, (nótese el tamaño de su crédito en la portada, pretensioso ¿no?) nos repite la dosis del exitoso “Código DaVinci” y con ello las mismas fórmulas que le resultaron un triunfo. En este nuevo libro encontramos aventuras y hasta personajes a calca del dichoso “Código”, y en términos generales se nota que Brown sabe que se realizará rigurosamente una película de su libro y por ello pone al protagonista Tom Hanks, perdón, a su personaje Robert Langdon en situaciones a límite. ¿Que si entonces vale la pena leerlo?, me parece que si, aún así Brown hace gala de su excelente narración y de su maestría con el suspenso, y consigue que su obra sea algo extremadamente adictivo, difícilmente haremos una pausa para comer apenas. Además encontraremos un sin fin de datos “misteriosos”, históricos y científicos que hacen de este libro algo discretamente didáctico haciendo énfasis en la simbología y secretos de las logias masónicas. ¿Qué que demonios es un masón? Averígüelo leyendo esta aventura, porque eso es a fin de cuentas: una intrépida y arrolladora aventura. Recomendable.

viejoUstedes saben lo que dicen “un clásico que no te debes perder”, y esta vez tienen razón. Una historia épica con la que muchos nos identificaremos, en donde un anciano cazador de peces (pescador, le llaman) lleva una racha negativa y desafiando la edad, su suerte y a la misma naturaleza, se hace a la mar para luchar con todo aquello que se ponga en su contra. Un relato justo, con los personajes y hechos necesarios, natural, fluido sin ninguna exageración y a la vez cautivador. Que si a alguien se le nota el oficio al escribir sin adornos sobrados de esos que levantan bostezos, es a su autor Ernest Hemingway. Además la misma historia es una parábola de la dura vida, y del rey de los deportes, el béisbol y el gran Joe DiMaggio (contradiciendo a aquellos que piensan que los listos odian los deportes). Con esta obra hecha para la revista Life, este fulano ganó el Pulitzer, el Nobel y de pilón el Oscar con una película en 1999.

Para los que se queden con ganas de más y sobre todo con apetito de referencias gráficas (que llegan a necesitarse sin duda, a menos que seas pescador) ahí están tres películas basadas en este libro la primera viejita de 1958, la segunda de 1990 con Anthony Quiin como el old man, y seguramente la más fiel y bella ¡hecha en animación al óleo! ¡impresionante! por Aleksander Petrov en 1999.

 

Hace poco tuve un romance con un libro. O al menos eso me pareció, como dicen por ahi “los libros son los que eligen a sus lectores y no al revés” creo también, que los libros determinan cuando hacer a un lado a su aburrido lector.

 

Como es común en la vida, caminando sobre Reforma y sin objetivo alguno, encontré aquella miniferiecita del libro. Sin proponérmelo conocí un libro con muy buenas historias de Robert Louis Stevenson y guiñándome un ojo y dándome a entender por su precio que quería acompañarme, lo adquirí y lo llevé conmigo. Sinceramente estaba algo escéptico por el estilo del libro y sobre todo oxidado por la lectura, así que coqueteabamos sin mucho convencimiento. Poco a poco empezó a acompañarme a todo lugar, su tamaño era perfecto y sus historias comenzaban a cautivarme. Cuando me di cuentan no podía salir sin él, lo necesitaba y fue entonces que comencé a llevarlo conmigo a todos lados.

 

Quizás por su tamaño en general y su buena ilustración en portada llamaba mucho la atención, yo me sentía orgulloso y no dudaba en presumir mi conquista cada que era posible. Pero una noche que veníamos de un paseo nocturno y de una apasionada lectura en metro, (y justo cuando el bello libro se me había entregado a más de la mitad) sucedió que de una tertulia o fallida fiesta (no lo sé), salió uno de mis vecinos ligeramente ebrio invitándome a su festejo. Me negué, pero a temor de parecer un patán, acepté su invitación (muy brevemente según yo).

 

En el lugar había muy poca gente y entonces comenzó la charla superflua (que es la más cómoda en las fiestas), mi libro y yo estábamos juntos muy cómodamente, y a un descuido de ambos, mi bello libro ya se encontraba en manos de otro. No quise parecer un celoso ridículo, así que lo dejé hacer.

 

El libro parecía desconfiado, pero al poco tiempo ya se regodeaba por la zona mucho más seguro que yo. Ya había explicado y presumido ligeramente su contenido al menos un par de veces, pero de pronto cayó en manos de un personaje peculiar. Era un tipo extraño y feo que no sabía exactamente que tenía frente a él, lo miraba con curiosidad y releía una y otra vez la contraportada, la portada parecía simplemente que lo absorbía profundamente.

 

Bebí un poco de cerveza y con cierta tristeza y deseo miraba a mi libro quién parecía hacer lo mismo de su parte. Comencé a intuir que ya no me necesitaba a mi y que se encontraba si bien un poco lastimado por el tosco uso, muy conciente de su efecto en aquel tipo. La charla y la velada siguió al grado de que cuando intenté retirarme de ahi, me di cuenta qu  mi libro ya me había abandonado y que se había ido a los brazos y ojos de otra persona.

 

 Abandoné la reunión algo decepcionado, ese libro y yo comenzábamos a pasarla muy bien, no es su valor físico sino el sentimental el que me duele, nos quedamos a medias de una historia muy importante. Al otro día pregunté a los parroquianos si lo habían visto pero nadie supo darme razón. A veces trato de imaginar en que podía haber acabado la historia que me contaba y de que pudo haber tratado el último cuento que me tenía reservado, quizás nunca lo sabré pero ya no vale la pena pensar en ello. Espero que me recuerde como un fiel lector y como alguien que le tomó mucho aprecio. Pero la verdad no me sorprende demasiado, lo encontré en Reforma, en plena calle, sabía que era un libro aventurero que estaría brevemente en mis manos y así lo quise, debo aceptarlo. Ahora trato de imaginar que en su sed de aventura se encuentra en manos de algún otro buen lector o que le servirá a algún estudiante mucho más necesitado de sus historias que yo, quiero creer que así es.

 

Mientras tanto no me queda más que salir con algún viejo libro, esperando reavivar algún amor intenso por una historia y esperar a que en alguna calle, casa o librería, un bonito libro pueda verme con simpatía y salte a mis brazos para que podamos entregarnos y escapar uno al lado del otro.