black-christ¿La segunda venida del mesías? Ya ocurrió. Lo que pasó claro, es que nadie se enteró porque fue irrelevante. José y la jovensísima María llegaron a una miserable clínica a punto de dar a luz, la congruencia de la divinidad así lo dictaba. Pero sucedió que el único doctor de guardia no estaba de humor para atenderlos, el tipo estaba con las enfermeras del hospital brindando por la cercanísima navidad (era 24 de diciembre, por la noche, ¡imagínense!) y olvidó a María en una sucia sala de espera. El mesías nunca pudo salir, el producto murió y con él la joven madre. A José inconsolable lo llevaron a prisión acusado de descuido, ineptitud y hasta de supuesto maltrato familiar, vaya como siempre él tuvo que pagar todas. Murió meses después encerrado en la cárcel.

Así aconteció aquella navidad del año 2000. Quizás, si lo pensamos, todo sucedió de nuevo aunque con sutiles diferencias, como sea, el joven Jesús volvió a ser sacrificado, sólo que esta vez nos perdimos de su interesante mensaje, ustedes que opinan, ¿habría proclamado lo mismo? Ánimo, la tercera es la vencida.

pinataDespués de pedir la posada, entraron los peregrinos; los acomodaron en el nacimiento y repartieron la colación. Convidaron ponche en vasitos de unisel y todos volvieron al patio para colgar y romper la piñata. Los niños encaprichados batallaron para quebrar su estrella, y cuando lo consiguieron, lucharon por la posesión de fruta, dulces y cucuruchos de cartón plateado. Después siguieron los adultos y para cuando Anselmo se dio cuenta, ya tenía la venda en los ojos y lo mareaban con vueltas poniéndole un palo entre las manos.

      Entre gritos de apoyo y confusión, aquel lanzaba palos ciegos rastreando la piñata y golpeó con todas sus fuerzas cuando por fin la sintió. Con rabia y esmero se concentró en reventarla y después de sonoros ecos y gritos de exaltación escuchó el desparramiento de aquel deseado relleno. Entonces se arrojó ansioso, pero entre aquella euforia sólo abrazó cabellos y narices batidos entre tibia sustancia.

     Cuando al fin se quitó la venda pudo ver que dos personas estaban a sus pies con las cabezas abiertas y los cráneos reventados, hundidas en charcos rojos entre trocitos de cerebelo. Todos inmóviles contemplaban mudos y estupefactos a Anselmo arrodillado. Él asustado, sólo vio entre lucecitas bamboleándose sobre su cabeza a la piñata intacta, que, con su forma de diablito le dedicaba una peculiar risita.

pinosPapá salió de casa muy temprano echándose el abrigo y el hacha al hombro. Nos dijo a mi hermana y a mi que volvería por la tarde, que nos traería un gran pino; un frondoso y bello árbol para decorarlo y hacer notar que la navidad ya estaba en casa. Por la ventana, a través de la niebla, con escarcha en las ventanas y nieve en el horizonte, vi alejarse a papá y perderse hacia lo alto de la montaña internándose en el bosque. Fue la última vez que lo vimos.

Durante los siguientes 3 días el sheriff y los vecinos formaron expediciones para buscarlo. Yo esperaba paciente que la noche de navidad regresara, pero nunca sucedió. Amanecí con un sabor amargo, y con la casa más fría en la peor de las navidades. Después de que cesó la nieve dos semanas después, un vecino nuestro encontró vestigios de lo que habían sido las intenciones de mi padre. Encontraron su hacha aún clavada en el tosco y grueso tronco de un gran pino. Sin duda mi padre, ambicioso, había escogido bien un hermoso y vigoroso árbol para despojarlo de su punta y adornar con ello nuestra miserable casa. Evidentemente nunca lo logró, lo único que se encontró fue el hacha enclavada en el tronco, olvidada, solitaria, sólo eso y nada más. Ningún rastros de su cuerpo, ni siquiera huellas de sus pies, nada. Como si se lo hubiera tragado la tierra o se hubiera desvanecido al viento.

Todos en el pueblo al menos supimos en que árbol fue y desde entonces se creó la leyenda de que el pino era una entidad milenaria, y que por ello, guardaba extraños secretos para evitar ser derribado. Algunos otros menos aventurados comentaban que papá sencillamente nos abandonó en claro pretexto… Yo aún tengo muchas dudas, pero sé que mi padre nunca nos hubiera dejado simplemente así.

Ahora, dentro de tres días es navidad. Ya han pasado 25 años desde que papá despareció. Hoy por la mañana prometí a mis hijos traerles un bonito pino navideño. Se exactamente de cual árbol se trata. Subiré a la montaña entre la niebla y la nieve y me enfrentaré con mi hacha a aquel pino que papá intentó derribar. Tal vez con cada golpe pueda abrirle un poco la memoria a ese pino para saber la verdad de lo que realmente pasó, o al menos, tal vez comparta el mismo destino de mi padre y sepa entonces de una vez por todas cual es el terrible secreto de ese pino navideño.


renoSe informa que Rodolfo el reno se ha contagiado de influenza A H1N1 y se encuentra según dicen, en estado crítico y delicado. EL problema es que este reno siempre parece estar crítico y delicado por lo que no se sabe con certeza si empeora o sana. Se critica a Santa Claus por aprovechar el efecto mediático de la situación en sus declaraciones, —vacunas para los niños buenos, influenza para los malos, jo jo jo— concluye.